El equilibrio de la biodiversidad

El equilibrio de la biodiversidad

La biodiversidad es responsable de garantizar el equilibrio de los ecosistemas de todo el
mundo, y la especie humana depende de ella para sobrevivir.  

Irónicamente, la principal amenaza para la biodiversidad es la acción humana, la cual se presenta a través de la
deforestación, la sobreexplotación de recursos, contaminación y el cambio climático en el ecosistema. La biodiversidad aporta alimentos, agua dulce, suelos fértiles para el cultivo, medicinas,

textiles, en otras palabras materias primas. Los ecosistemas sanos regulan nuestro clima y
absorben el CO2, purifican el agua de manera natural y fertilizan los suelos lo que es el
sustento de nuestra alimentación.


Por ejemplo, el árbol es productor de hojas y oxígeno. La oruga se nutre de las hojas del árbol y
respira. La mariposa poliniza la flor y respira. Aparentemente, estas dos especies pueden
desarrollar sus funciones vitales si se mantiene su población y ecosistema en equilibrio.
Supongamos que el número de orugas aumentara. Éstas se comerían el árbol y desaparecería
su fuente de energía. Tendríamos que añadir otro elemento en particular al ecosistema para
que limitase el aumento descontrolado de las orugas. Por ejemplo, un pájaro, y así podríamos
seguir añadiendo especies con el fin de mantener en equilibrio el sistema.

La biodiversidad funciona como una red integrada. Al dañar alguna de sus partes, toda la cadena se ve afectada, inclusive nosotros. Por ello, si continuamos afectando la salud de nuestro planeta, llegaremos a un punto en el que sea imposible acceder a servicios ecosistémicos vitales que nos brinda la naturaleza, como el agua potable, el aire puro o los alimentos. En resumidas cuentas, cuidar la biodiversidad es cuidarnos a nosotros mismos.

De igual forma en el siguiente cuadro podemos ver de qué manera al tener una biodiversidad equilibrada nos aseguran diferentes beneficios para el medio ambiente, por lo que es de vital importancia aprender y tener una cultura sobre la educación ambiental ya que de ello depende el futuro de nuestro planeta. 

Finalmente desde nuestra condición humana, la diversidad también representa un capital natural. El uso y beneficio de la biodiversidad ha contribuido de muchas maneras al desarrollo de la cultura humana, y representa una fuente potencial para nuestras necesidades futuras.