El consumismo nos consume

El consumismo nos consume

Hasta hace poco, la mayoría de la población trabajaba en granjas, y la producción total de  de la economía mundial era principalmente emprendimiento agrícola y ganadero. Pero todo esto cambió con la revolución industrial donde desarrollamos maquinarias, cosechas masivas y fertilizantes artificiales, disparándose la producción agrícola.

Pero no solo en la agricultura, la masificación de productos se extendió por todas las áreas.  La modernización y el avance de las tecnologías trajo consigo un incremento inimaginable de beneficios en base a nuestros recursos naturales. En la actualidad el consumo de los productos, servicios y bienes es un hecho habitual pero estamos tan sumergidos en ello, que más que un consumo es un consumismo el que nos dirige a adquirir más y más cosas. Este cambio depende en gran medida gracias al actual sistema económico ocasionando graves consecuencias para la salud del planeta y de la nuestra misma. Cada vez son más evidentes los efectos negativos debidos al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el consumismo aparece como un problema evidente en la actualidad. Cada vez son más evidentes los efectos negativos debidos al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el consumismo aparece como un problema evidente en la actualidad.

En gran medida somos partes del problema ocasionado por ese consumo desmedido ya que desde nuestro papel como consumidores, estamos contribuyendo al calentamiento global con nuestros hábitos de consumo. Todo esto debido a que carecemos de la información necesaria para ser capaces de comparar los impactos que causamos al medio ambiente.

¿Cuales son las industrias que más afectan al medio ambiente?

La industria ganadera

El consumo de alimentos provenientes de la agricultura y ganadería industrial tienen grandes implicaciones. La ganadería por ejemplo es la responsable de la emisión del 14,5 % de los gases de efecto invernadero producido por le gas metano que expulsan las vacas. También para tener beneficios rápidos se tienen que talar árboles para producir espacios de pastoreo y/o para el alimento del ganado. Con cerca del 75 % de la superficie agrícola destinada a la ganadería tanto en forma de pasto como para producir piensos. Además de qué como son miles de animales apilados en un mismo lugar es un lugar muy propicio para las enfermedades, por lo que tienen que vacunarlos con antibióticos los cuales terminan en los ríos como desechos, etc.

La agricultura indutrial

En el caso de la agricultura, un ejemplo es el monocultivo, una forma de cultivo tan desarraigada de la naturaleza se generan desequilibrios ecológicos importantes, empobrecen los suelos y son más vulnerables a enfermedades y plagas , lo que conlleva al uso de fertilizantes, agroquímicos y pesticidas para “cubrir el error” producido.; por ejemplo, para la producción de piensos son altamente demandantes de fertilizantes y plaguicidas sintéticos desencadenando que las lindes de los campos y los setos desaparecen, destruyendo hábitats importantes como el de los insectos polinizadores.

El consumo desmedido de ropa

Mientras los consumidores de todo el mundo compran más ropa, el creciente mercado de artículos baratos está afectando al planeta. En media, la genta compra un 60 % más de artículos que hace 15 años y los conserva la mitad del tiempo. Estos productos representan un 10 % de las emisiones de carbono en el mundo contaminando los recursos hídricos. La industria ha encontrado la forma de acelerar este proceso teniendo mayores ganancias para ellos pero perjudicando el planeta. La moda rápida ha convertido la ropa en objetos de usar y tirar generando un grave problema de uso de materias primas y generación de residuos.

La industria tecnológica

El problema más visible que tiene la esta industria es la obsolescencia programada, la cual promueve la sustitución frente a la reparación (botar y comprar uno nuevo) ocasionando el agotamiento de los recursos naturales y lo más importante la basura electrónica. Según la ONU, generamos 50 millones de toneladas de residuos electrónicos al año y si esta tendencia se mantiene podríamos alcanzar a los 120 millones de toneladas anuales para el 2050. Se trata de materiales tóxicos, que no son biodegradables cuyo efecto dañino puede permanecer activo durante más 100 años. Siendo cerca del 80 % de estos residuos que terminan en vertederos. Aparte de que se debe considerar la energía para producir y hacer funcionar estos objetos. Terminan afectando mucho más al medio ambiente. 

Si bien es cierto, comprar y adquirir cosas no es malo, debemos ser conscientes de que detrás de nuestro consumo hay toda una industria que genera productos en base a materia prima y que estas materias no soy ilimitadas. Por lo que podemos moderar nuestro consumo y también realizar pequeños cambios en nuestros hábitos para hacer que con la suma de muchos, las cosas cambien para bien.